Hablando, Sonriendo,y casi Caminando

La historia de Alex

Igual que a muchos niños con 5 años de edad, a Alex le encanta jugar fútbol. Disfruta de un buen juego del escondite y le gusta la compañía de otras personas. Pero casi se pierde de todas estas actividades.

Alex con su mamá Rebeca en casa

Cuando tenía dos meses, Alex perdió la movilidad. Él doctor lo diagnosticó con parálisis cerebral - una condición que impide la coordinación muscular, el balance, y a veces la expresión verbal.

 

Su madre, Rebeca, con solo 15 años, estaba desolada. Se sentía avergonzada por tener un hijo con discapacidad y se preocupaba que otros se burlaran de Alex si salían. Lo mantenía en la casa - hasta que una amiga de la iglesia le contó de Adisa.

 

Cuando Alex tenía seis meses, su mamá lo llevó a Adisa. Conversaciones con el personal de Adisa y otros padres y madres de niños con discapacidad, Rebeca empezó a cambiar su mentalidad. Poco a poco, fue superando los prejuicios sociales.

Son muchas las personas que me juzgaban sin saber mi realidad. Un día me enfrenté una persona en la calle y le dije ‘ya basta. Tú no me conoces.’ Para qué voy a sentir mal si la gente no sabe cómo están las cosas realmente?

Rebeca buscó servicios para mejorar la calidad de vida de su hijo. Ahora, Alex no se queda en su casa, sino, su mamá lo lleva a Adisa para terapia tres veces a la semana.

Siento que me dio más fuerza. Adisa es el escudo para defenderse uno.

Con la ayuda de terapia física y un verticalizador para corregir su postura, Alex está en el camino de recuperación y esperamos que pronto podrá caminar. Hace poco que empezó a hablar y su mamá se alegró cuando Alex pidió otro pedazo de pollo con su almuerzo. Ahora, sostiene su cuello solito e incluso ayuda a limpiar la casa.

 

“Tengo confianza en dios que Alex va a caminar este año.”

 

Además de los logros de Alex en Adisa, Rebeca está participando en un grupo de microemprendimientos de otras madres de niños y niñas con discapacidad conformados por Adisa. Las madres venden refacciones y almuerzos y dividen las ganancias entre ellas. Esto contribuye a que la mamá de Alex, como madre soltera, sea independiente.

Rebeca (medio-derecha) con las madres de Adisa

Gracias a dios que tengo un hijo así. Debido a él, estoy trabajando en Adisa, tengo nuevas amigas, y nuevas oportunidades. La otra semana vamos a ir a la playa con la escuela de educación especial. Él me ha brindado otra forma de ver las cosas. Si no fuera por Alex, no sé dónde estaría ahora. Todo gracias a mi hijo a quien le di la vida.

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Evaluación del Módulo 6

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